Esta escena le costó al productor Philip D´Antonio un jucio por imprudencia temeraria. ¿Motivo? No tuvo mejor idea que filmar parte de la escena un domingo por la mañana con las calles sin cortar, y ocurrió lo que tenía que pasar: el coche del especialista chocó contra dos vehículos civiles. Afortunadamente, nadie tuvo que lamentarlo.