Entretenidísima película de aventuras y romances (no hay una, sino dos preciosas historias de amor) en la América colonial del siglo XVIII, basada en la novela de Fennimore Cooper. Un magnífico y creíble Day Lewis, la guapa Madeleine Stowe en su mejor papel (atención al duelo de miradas sostenidas entre ambos en la cabaña) y una banda sonora tan impactante como acertada son sólo algunos de los alicientes de uno de los mejores films de aventuras de los noventa