Todo comenzó una noche en que un colega y yo íbamos de pelotazo, y se nos ocurrió que podíamos escribir historias en las que nosotros mismos, alterando nuestros nombres, claro está, correríamos una serie de aventuras (o mejor dicho desventuras), y luego las podríamos leer y partirnos el culo de risa. Disparates a tópel!Una vez escrita la primera historia, decidí pasarla de texto a voz, y ya que tenía la historia narrada se me ocurrió que podría añadirle fotos nuestras y de internet para crear y ambientar un poco el meollo.Y he aquí el resultado: según lo veas puede ser o un truño como un puño, de baja calidad acústica y visual, o una especie de corto con una intrigante trama, tensión, humor y por supuesto tetas.Espero que os guste.PD.- No os cortéis a la hora de postear comentarios.