al morir. El cantante concluye que él no quiere ser ningún ángel (de lo que podría inferirse que tampoco está dispuesto a ser bueno en vida). El videoclip de la canción está inspirado en una de las escenas de la road movie gore de Robert Rodriguez From Dusk Till Dawn. Till Lindemann, Flake Lorenz y Christoph Schneider se encuentran entre el público de un espectáculo en el que una bailarina de striptease baila con una serpiente enroscada al cuello al son de la música que tocan Paul Landers ...